El eco de mi disparo retumba en tus oídos Y luego del retroceso de mi arma, Mi boca se empieza a resecar La adrenalina corre por mis venas El olor a pólvora se empieza a dispersar La expresión de tu rostro lo dice todo He herido a alguien más. En ocasiones tengo remordimientos. En otras ni si quiero me doy cuenta de que acabo de lastimar. Puedo disparar tan alto como quiera con la intención de matar Pero me gusta usar el silenciador, el arte de susurrar Serás un nombre más en mi lista Y yo seré otro en la de alguien mas Desearía poder retroceder el tiempo y no haber aprendido a detonar Pero las balas al igual que las palabras no se pueden recuperar.
Si compites contra alguien mas y ganas eso no te hace mejor que el. Pero si compites contra tu mismo y ganas serás una mejor persona de la que fuiste ayer.
El aire siguió soplando y fuimos creciendo involuntariamente, aquellos días donde la inocencia caminaba de la mano con la ignorancia tristemente han terminado. El mundo donde el sol nunca se escondía nos ha desterrado de su paraíso, hemos aprendido que la vida dejo de ser un cuento de hadas y que el mundo cambia con el tiempo. Llorar ya no soluciona nada y la edad de la razón ha puesto final a nuestra infancia, el crepúsculo ha llegado a su fin, el atardecer es ahora parte de nosotros. Los juegos las aventuras que nos hicieron reír solo son recuerdos llenos de nostalgia que atesoramos con gran aprecio ya que nuestra infancia solo se vive una vez y después se va para no volver nunca más.
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