El eco de mi disparo retumba en tus oídos Y luego del retroceso de mi arma, Mi boca se empieza a resecar La adrenalina corre por mis venas El olor a pólvora se empieza a dispersar La expresión de tu rostro lo dice todo He herido a alguien más. En ocasiones tengo remordimientos. En otras ni si quiero me doy cuenta de que acabo de lastimar. Puedo disparar tan alto como quiera con la intención de matar Pero me gusta usar el silenciador, el arte de susurrar Serás un nombre más en mi lista Y yo seré otro en la de alguien mas Desearía poder retroceder el tiempo y no haber aprendido a detonar Pero las balas al igual que las palabras no se pueden recuperar.
Si compites contra alguien mas y ganas eso no te hace mejor que el. Pero si compites contra tu mismo y ganas serás una mejor persona de la que fuiste ayer.
Perdido y sin brújula en las cenizas que algún día fue mi vida. Mi hambre por triunfar era tan grande como mis mayores miedos al intentarlo. Trato a toda costa de guiarme con corazonadas pero ese objeto se quemó en la fogata de mi muerte. Me siento a la deriva a punto de caer por un precipicio el cual yo mismo creé. Lamento mucho si algún día fui molesto o absurdo, nunca fue mi intención ser una molestia para nadie más que para mí mismo. No quiero que nadie me ayude porque no siento que lo merezca, pero al mismo tiempo muero por algún tipo de contacto humano. Quemé las cartas que alguna vez me ayudaron a salir adelante y golpeé al león que tenía como guardián hasta que terminó huyendo de mí. Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan pero el viento de este frío y solitario invierno sopló tan fuerte que termine desvaneciendo completamente solo.
Comentarios
Publicar un comentario