Entradas

Boca Como Arma

El eco de mi disparo retumba en tus oídos Y luego del retroceso de mi arma, Mi boca se empieza a resecar La adrenalina corre por mis venas El olor a pólvora se empieza a dispersar La expresión de tu rostro lo dice todo He herido a alguien más. En ocasiones tengo remordimientos. En otras ni si quiero me doy cuenta de que acabo de lastimar. Puedo disparar tan alto como quiera con la intención de matar Pero me gusta usar el silenciador, el arte de susurrar Serás un nombre más en mi lista Y yo seré otro en la de alguien mas Desearía poder retroceder el tiempo y no haber aprendido a detonar Pero las balas al igual que las palabras no se pueden recuperar.

Oceano Profundo

En lo más profundo de mi océano he arrojado tesoros que en su momento pensé que eran solo baratijas pero que ahora debo recobrar. Me he dejado llevar por reflejos cercanos a mí, a través del mar desde mi isla. Pensé que eran tesoros, pero en realidad eran simples metales reflejados por un sol que no era yo. Casi fallezco ahogado en las turbias aguas de la madurez, pero he logrado salir flotando. En el pasado he perdido el rumbo, pero ahora mi sextante he encontrado. También tengo el mapa, ahora solo tengo que bucear dentro de mi y el tesoro estará ahí esperando.

Desde Otra Perspectiva

¿Como nos veremos desde arriba? Nos veremos tranquilos y pacifistas? O nos veremos irracionales y llenos maldad?  ¿Los aviones se verán como moscas yendo de un lugar así otro sin parar molestando a las aves quienes fueron las primeras en hacer suyo ese espacio?  ¿Podremos reconocer a alguien viendolo desde arriba o desde esa perspectiva ya no podríamos juzgar al mirar?  ¿Podría alguien enamorarse desde esa vista? ¿Y si no, pues entonces como los ciegos se enamoran?  ¿Me avergonzare de mis acciones si me veo haciéndolas o solo lo omitere y postrare mi ojos hacía las acciones de alguien más para poder tener algo de que hablar?  ¿Me gustará como me veo desde ahí o tendré un nuevo motivo por el cual no aceptarme aún?  ¿Podré identificarme desde esa óptica o todavía no me conozco a mi mismo lo suficiente?  Y si no puedo identificarme. ¿Lo podrá hacer Dios? ¿Y si lo logra hacer podrá cautivar mi esencia? ¿O solo seré uno más?  Tantas preguntas y solo porque se me ocurrió mirarme desd

Mi Libro

Me sorprende saber que mi portada te haya llamado la atención.  Espero que mi prólogo haya sido lo suficientemente interesante para ti. Confío en que mis primeros capítulos te cautiven y decidas leer un poco más. Me hace muy feliz el hecho de que te encante el personaje principal. Deseo ser lo suficientemente bueno para agregarte a mi historia y que me ayudes a terminar el libro de mi vida.

Cosas por Aprender

Debo aprender a nadar para hacerlo en tus ojos y así tratar de hacer que me notes.  Debo aprender a busear para sumergirme en los más pronfundo de tu cabeza para que no me puedas olvidar. Debo aprender a sumergirme para hacerlo en tu corazón. Y debo aprender a ahogarme para estar dispuesto a dar mi vida por ti.

Todo Arde

Despierto abruptamente en mi habitación por el vaivén de un olor quemado. El borde de mi cama está envuelto en llamas incontrolables; las cuales juro haber visto hacerse más grandes al momento de despabilar. Sin embargo con mejor suerte que olfato mis pies están a salvo, inmunes al inevitable ardor. Pongo a calentar un poco de café para tratar de darme un poco de ganas de iniciar este día. Busco algo que ponerme pero para mi mala fortuna todos mis arapos están hechos cenizas. Vuelvo a la cocina y me doy cuenta que fue consumida por el fuego. Abro un par de gavetas, me preparo un poco de cereal y me siento tranquilamente en la sala. El fuego no me da miedo más, porque yo se que lo que verdaderamente se quema no es mi casa sino yo.

Máscara

Abro mis ojos y el sol colándose por las visagras de mi puerta me hace notar otro día ha empezado. Las noches no me duran más de un pestañeo. Me preocupa más mi falta de dinero que poder conciliar el sueño.  Me cuesta respirar y encontrar fuerzas para salir de la cama. Un día nuevo para mi es tener que presentarle al mundo mi mejor versión. Y el enorme peso de Atlas se postra sobre mis hombros otra vez. Trato de arreglarme un poco antes de irme pero mi reflejo es el mismo que el de un vampiro en mi espejo. Ni siquiera puedo encontrarme a mi mismo muchísimo menos en un pedazo de vidrio. Uso un poco de colonia para que la gente me perciba de buena forma pero aveces me siento como un fantasma caminando entre los vivos. No me gusta salir de mi casa y tener que convivir con la sociedad pero me aterra la idea de lidiar conmigo mismo. Y antes de girar la perilla, me pongo de mi máscara; una sonrisa y una mejillas con arrugas falsas para que crean que me gusta sonreír. Aclaro mi gargan